




En las proximidades de Ermedas y a corta distancia de las playas de Cala Estreta y Castell, encontramos esta magnifica propiedad. Sus más de tres hectáreas de terreno hacen de este rincón el sitio perfecto para desconectar y disfrutar de la naturaleza de los alrededores, del silencio, de la privacidad... El entorno es perfecto para montar a caballo, pasear, montar en bicicleta...además, su cercanía a playas como Cala Estreta o Castell brindan a la propiedad el valor añadido de estar viviendo la vida del campo ligado al mar. La casa se distribuye en 2 plantas; en la planta baja nos da la bienvenida un recibidor que separa la zona de día de la zona de noche, un aseo de cortesía, 2 espaciosas habitaciones dobles que comparten un baño completo, cocina y precioso salón-comedor con salida al inmenso jardín y con agradables vistas a la zona de la piscina. En la planta de arriba hay otras 2 habitaciones dobles con otro baño completo compartido y una habitación abuhardillada. Además existe la posibilidad de abrir otro espacio en la misma planta para tener una segunda buhardilla del mismo tamaño que la anterior. Saliendo al jardín y disfrutando del entorno, encontramos numerosos rincones para disfrutar, como la zona de barbacoa, la piscina, la zona de hamacas, la fuente, el estanque, el gallinero, el huerto, una zona de arboles frutales, grandes palmeras...y como colofón, una zona de caballos con nada que envidiar a los centros de hípica de la zona. Cuadra perfectamente equipada para 6 caballos, un picadero de 14 metros de diámetro, una pista de montar reglamentaria de 40x20 y zona de limpieza de caballos, además la finca tiene los permisos necesarios para la cría caballar. En definitiva, la propiedad es perfecta para desconectar, disfrutando de las actividades que ofrece tener esta finca y al mismo tiempo de la tranquilidad y belleza del corazón de la Costa Brava.