




Reposando sobre los acantilados, esta bonita casa adosada dispone de acceso privado a la playa, garantizando mucha tranquilidad e intimidad, accesible para pocos vecinos en una urbanización de altísimo prestigio Cala Sant Francesc. La casa está totalmente reformada y dispone, en la planta baja de un salón-comedor muy amplio, una cocina totalmente equipada y un aseo de cortesía. En la parte inferior dispone de 4 habitaciones más otra habitación que se usa, actualmente, como sala de juegos. Desde casi todas las habitaciones y la terraza se disfruta de unas inmejorables y espectaculares vistas frontales al mar.