




Esta exquisita propiedad de 6 dormitorios que da a la pintoresca bahía de Sapodilla, enclavada en una parte elevada de la costa sobre aguas poco profundas de intenso color turquesa, es en sí misma un lugar de esparcimiento ideal de Providenciales. Casi enteramente reconstruida a partir de una finca más antigua, la propiedad ocupa una de las parcelas de tierra más grandes de este barrio establecido frente al mar, que pronto contará con amenidades e instalaciones en las proximidades. Cada espacio interior y exterior ha sido cuidadosamente alhajado con los más finos revestimientos de maderas duras, ventanas antihuracanes hechas a medida, pisos de piedra caliza, accesorios, electrodomésticos y elementos de diseño. En esta residencia se explora toda posibilidad de dar protagonismo al océano. Se combinan un encantador aire de "casa de playa" con elementos sofisticados y modernos, y características tales como muelle privado, sala de cine privada acondicionada con muy buen gusto, gimnasio totalmente equipado, sistema de seguridad de primer nivel, pórtico y alarma perimetral, departamento para el personal y garaje para dos autos. La suite principal se encuentra a uno de los lados de la casa principal, formando un ala privada con su propia terraza, la piscina y, más allá, al océano, y un amplio cuarto de baño principal interior/exterior, en tanto que las habitaciones para huéspedes ocupan varios niveles en el lado opuesto. El diseño del interior de la residencia, que se desarrolla en 7.250 pies cuadrados y está rodeada de amplios espacios al aire libre de miles de pies cuadrados de extensión, estuvo en manos de la prestigiosa firma de diseño de interiores Worth. Está completamente equipada y lista para ocupar. En las proximidades se han abierto restaurantes y minimercados, entre ellos un nuevo café y tienda de vinos y licores, así como también jet ski y otras atracciones; se encuentra a menos de 5 minuto de dos de las playas más espectaculares de la isla para a caminar. Otra posible opción es anclar su embarcación frente a la villa y disfrutar un paseo al atardecer a South Rock, o, en menos de 20 minutos, a Caicos del Oeste y Cayo Francés.