Santa Lucía

Vivir en Santa Lucía

Iyna Bort Caruso

En Santa Lucia, lo más emblemático es obra de la naturaleza. Se trata de las Pitons, dos montañas volcánicas cónicas que emergen del mar. Son la máxima expresión de la magia y los tesoros naturales de la isla. Otro se encuentra en las proximidades de la ciudad de Soufrière, que alberga el único volcán al que se puede acceder en auto.

Situada en el extremo austral de la cadena caribeña, Santa Lucía es una isla volcánica más montañosa que cualquiera de sus vecinas.  Bañan sus costas, al este, el océano Atlántico, y al oeste, el mar Caribe. Una cordillera central se extiende a lo largo de la isla en la que predominan las selvas con 29 millas de senderos que se entrecruzan.

La población no llega a 200.000 habitantes, aunque abundan visitantes y propietarios de casas de vacaciones que cuentan con vuelos directos desde Estados Unidos, Canadá, Alemania y el Reino Unido. Santa Lucía es destino predilecto de veleristas. Las aguas calmas y profundas de la costa del Caribe atraen a los navegantes con dos excelentes marinas y puertos naturales.

Los vientos alisios que soplan con regularidad hacen que el clima sea benigno y agradable todo el año. La estación verde se extiende desde junio a noviembre, pero aun en ese período las lluvias solo duran unos pocos minutos.

Santa Lucía obtuvo su independencia en 1967 tras 160 años de control británico. En su momento, fue el mayor productor de bananas del mundo. En la actualidad, el motor de la economía son los servicios financieros y el turismo. El rápido desarrollo inmobiliario se ve equilibrado por regulaciones del gobierno tendientes a proteger las selvas tropicales y los santuarios marinos.

Las tradiciones inglesas, francesas y africanas influyen en la gastronomía, la cultura y la agenda de eventos.

Los festivales musicales y artísticos, así como también el carnaval anual, atraen desde hace años a multitudes de visitantes de diversas partes del mundo.

En general, el costo de vida es más bajo en Santa Lucía que en Norteamérica. La gama de propiedades de Santa Lucía es llamativamente amplia considerando las dimensiones de la isla. Hay desde condominios frente al mar, casas campestres y residencias de golf a fincas en las laderas de las colinas y propiedades en complejos de tipo resort con administradores que viven en el propio lugar para quienes estén pensando en invertir y alquilar su propiedad.

La isla está dividida en distritos administrativos. Castries es la capital, y allí reside alrededor de un tercio de la población. Al norte de Castries se encuentra Gros Islet, antigua aldea de pescadores ahora convertida en un lugar de gran vitalidad, famoso por sus fiestas callejeras de los viernes por la noche. La cercana Rodney Bay es donde se concentran la diversión y el entretenimiento con bares, restaurantes, centros comerciales y el único casino de la isla. Cap Estate, el punto más occidental de Santa Lucía, es considerado el barrio más codiciado de la isla por sus playas, acantilados, acceso al campo de golf y Country Club de Santa Lucía, y por sus deslumbrantes vistas del mar.