St. Martin

Vivir en St. Martin

Iyna Bort Caruso

St. Martin es una pequeña isla de unas 37 millas cuadradas de superficie con 37 playas a lo largo de sus costas, y sin embargo ha dejado su huella en todo el mundo. Personas de muy diversas nacionalidades han pasado a residir allí.

La isla está situada entre el Atlántico y el Caribe, al sudeste de Puerto Rico. Al aeropuerto internacional ubicado en el lado holandés se puede llegar en vuelo directo desde muchas de las más importantes ciudades de Estados Unidos y Europa. Nueva York está a solo unas 3 horas 30', y Miami, a 2 horas 30'.

La parte septentrional de la isla es St. Martin, una colectividad francesa de ultramar. El euro es la moneda oficial y rige la legislación francesa.

La zona austral de la isla es Sint Maarten, que en 2010 pasó a ser oficialmente un país dentro del Reino de los Paises Bajos. La moneda oficial es el florín de las Antillas holandesas, aunque el dólar estadounidense es ampliamente aceptado en toda la isla.

La población está dividida en partes aproximadamente iguales. Sin embargo, dos tercios del territorio es francés y a lo largo de sus zonas costeras de baja altitud se encuentran la mayoría de los desarrollos inmobiliarios. El lado francés es más apacible, y sus maravillas naturales son más deslumbrantes. El lado holandés alberga la única ciudad verdadera, la capital Philipsburg, con puerto de cruceros y casinos.

Las casas de colores pastel profusamente decoradas son una tradición. En la década del 1930, el arquitecto Ali Tur dejó su impronta del lado francés al incorporar un toque moderno e innovador al diseño clásico de las Indias Occidentales. Del lado holandés, en cambio, son más comunes las tradicionales casas con entramado de madera.

No hay restricción alguna para la compra de propiedades por parte de personas de otros países, muchos de los cuales aprovechan el sólido y rentable mercado de alquileres. A los compradores norteamericanos y europeos los atrae la amplia gama de propiedades residenciales de vacaciones.

Terres Basses (Tierras Bajas francesas) es un exclusivo barrio privado de espléndidas mansiones enclavadas en las colinas. La zona de Baie Oriental (Playa Oriental) es llamada a veces la Riviera Francesa del Caribe. Porto Cupercoy, situado en una ensenada de la laguna de Simpson Bay, al otro lado de Terres Bases y vecino a este, es una aldea de inspiración mediterránea con una marina que puede albergar veleros de gran porte.

El estilo de vida de navegación a vela es popular en la isla y es propiciado por una exquisita selección de villas frente al mar y muelles privados.